En casa teníamos la suerte de que mi padre cultivaba un huerto, todas las estaciones teníamos verduras frescas y por supuesto de temporada.
Me he criado con esta enseñanza o cultura, es verdad que hoy en día prácticamente se encuentra en el supermercado todo tipo de verduras durante todo el año, pero no es lo mismo.
Hoy después de ir al huerto {porque yo también tengo esta suerte de tener huerto } y recolectar una preciosa col, os ofrezco uno de esos platos de temporada tradicionales por estas fechas de Cuaresma.
Necesitamos para dos o tres personas;
- 300 gr de col
- 400 gr de garbanzos cocidos
- dos patatas medianas
- 1 zanahoria o dos
- 1 ramita de tomillo fresco
- 2 ajos
- 1 tomate
- media cebolla
- una rama de apio
- un cuarto de pimiento verde
- sal
- aceite de oliva
- agua
Limpiamos las hojas de col y la cortamos en trozos de tamaño medio, pelamos las patatas y los dientes de ajo. Cortamos la cebolla en láminas finas, el tomate, el apio, el pimiento verde y los dientes de ajo en trozos pequeños. En una cazuela ponemos un poco de aceite de oliva, sólo el necesario para hacer un sofrito y llevamos al fuego. Ponemos la cebolla y sofreímos hasta que empiece a transparentar, añadimos el pimiento verde y seguimos cocinando a fuego medio unos minutos removiendo de vez en cuando. Agregamos el apio troceado, el ajo y el tomate. Cocinamos hasta que el sofrito esté hecho. Añadimos la col troceada y las patatas chasqueadas, de esta manera el almidón de la patata ayudará a espesar un poco la receta. Ponemos también la zanahoria cortada a dados y la ramita de tomillo fresco, añadimos sal, cubrimos de agua y llevamos al fuego medio lento hasta que las patatas estén casi hechas. Por último añadimos los garbanzos cocidos y cocinamos unos minutos más.




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