~ Recuperando recetas antiguas ~
Hace ya 10 años que publiqué una receta con el mismo nombre que el que publico hoy, Pastas inglesas, en ese momento no tenía los archivos que tengo hoy en día de recetarios antiguos donde aparece esta receta y hoy os traigo otra receta con el mismo nombre aunque algo diferente a la primera en cuanto al tipo de impulsor.
Esta publicación tiene dos protagonistas, Paquita y Francesc, empecemos;
Paquita recuerda perfectamente que de niña en su casa se hacían las pastas de té presentes en muchos recetarios menorquines precisamente con ese nombre. Unas pastas de diversas formas que ella dice eran del tiempo del dominio británico en Menorca, tiene sentido ya que los ingleses acostumbran a tomar el té y lo acompañan con galletas o dulces.
Aunque el nombre de la receta ha variado según poblaciones y recetarios, es muy conocida y sobre todo la característica común es los diferentes moldes de formas que se utilizan .
Esta receta hoy la hago con los moldes de Paquita, que generosamente y sabiendo mi afición a coleccionarlos me ha regalado, para mí ha sido un gran regalo más sabiendo el valor sentimental que le une, así que están en mi colección junto con otros moldes y miles de recuerdos más. Sigue contándome que ella sabía que existía un recetario donde su madre guardaba las recetas que a ella tanto le gustaban como la de las pastas de té. Por esos tiempos, la madre recibía la ayuda de una señora del campo que le ayudaba en los quehaceres de la casa y también le surtía de verduras o patatas que ellos cultivaban. Uno de esos días Paquita recuerda que le trajo un saco de patatas.
Poco tiempo después la madre de Paquita que ya era muy mayor falleció, y cuando ella vació la casa y abrió el cajón donde estaba el recetario lo encontró roído muy posiblemente por un ratoncillo que debió entrar a la casa junto al saco de patatas. La decepción fué grande intentó recuperarlo pero el estropicio era demasiado grande como para poder recordar todas las palabras e ingredientes que contenía.
De la receta cuenta que era una pasta que no se debía amasar mucho, simplemente ir pellizcando y rompiendo la masa, cosa que no era del agrado de su madre y era una tarea para ella. Una vez hechas las pintaba con yema de huevo en la parte superior y lucían con un color dorado exquisito.
Por suerte, en mi colección de recetarios antiguos menorquines aparece la receta en varios de ellos y hoy Paquita podrá volver a disfrutar con estas galletas tan llenas de recuerdos para ella. Curiosamente los detalles de amasar pellizcando la masa y pintar las galletas con yema de huevo se citan textualmente en la receta de hoy.
La receta elegida pertenece a un recetario que recientemente me llegó de la mano de Francesc Prats, posiblemente tiene más de cien años ya que era de su abuela, Margarita Fedelich. Otras recetas de mi colección, llevan el nombre de pastas de té o galletas para tomar té. Esta receta en concreto, está manuscrita por la hija de Margarita ya que se puede observar que está escrita en bolígrafo rojo y con diferente caligrafía a diferencia del resto de recetario escrito con tinta negra. Este detalle lo encuentro en muchos de los recetarios que tengo, con anotaciones de dos o más generaciones de la misma familia. Así que estos días las pastas inglesas han vuelto a las casas y a los paladares de los familiares tanto del recetario, como de los moldes que me regalaron. Y yo inmensamente feliz de que recuerdos tan felices y lejanos, hayan vuelto a sus hogares.
Muy agradecida a Paquita y a Francesc Prats por pensar en mí con los moldes y recetario antiguo, sin ellos esta receta no hubiera sido posible