Este año me propuse hacer una espinagada, receta tradicional en Mallorca la isla vecina en las festividades de San Antonio y San Sebastián. Para hacerla busqué información de la receta y parece ser que es en pueblo de Sa Pobla donde tiene su origen. Los rellenos se hacen con verduras de temporada y se acompañan con carne o con anguila que es la receta más antigua según dicen. Tienen su fama porque son muy sabrosas además de tener su toque picante tan apreciado en Sa Pobla.
Su origen se remonta siglos atrás cuando la gente del campo usaba la técnica de proteger la comida que se llevaban envolviendola con una masa de harina para que a modo de recipiente estanco, no se estropeara y durara más. Lo mismo que se hacía en Menorca con nuestras tradicionales
formatjades y en muchas partes del mundo con diferentes masas y formas.
Comparando y mirando recetas, la masa básicamente está compuesta de harina, manteca de cerdo, aceite de oliva y agua. Puede variar como es normal en cuanto en algunas recetas no se pone manteca, o se pone mitad y mitad de los dos ingredientes grasos o algunas recetas que llevan yema de huevo. En la mayoría de recetas que he leído la masa no lleva levadura, aunque en otras sí se pone. Yo he hecho mi versión y la verdad a quedado una masa crujiente y no grasa, que con la combinación de lomo, verduras y el toque picante nos ha parecido una delicia.