martes, 26 de octubre de 2021

~ Bunyols de vent ~ Buñuelos de monja ~ Pets de monja ~ Bunyols de farina escaldada ~ Buñuelos de viento ~

Esta es otra de las recetas tradicional para todos los santos junto a los típicos buñuelos  , primos hermanos de estos, tenéis las dos recetas publicadas en el blog, sólo tenéis que  clicar   en las letras rojas de este párrafo para acceder. 
Reciben muchos nombres como habréis podido ver en el título de entrada, pero aún hay muchos mas ya que es una receta que se hace en multitud de países. 
Se acompañan con azúcar o azúcar y canela, miel, arrope,  mermeladas.... incluso rellenos con crema o con trufa, ya que algunas recetas en las cuales el buñuelo queda vacío en la parte central, admite rellenos.
Esta receta data de principios de 1900 y pertenece al recetario de mis amigas Margarita y Águeda el cual heredaron de su abuela.

Necesitamos ; 
  • 250 gr de harina 
  • 3 o mas  huevos 
  • ralladura de limón
  • 130 gr azúcar. 
  • aceite vegetal o aceite de oliva suave para freír
  • 66 gr manteca de cerdo 
  • 250 ml de agua
Se pone el agua con la manteca y el azúcar en un cazo al fuego, cuando hierve se tira la harina de golpe y se remueve constantemente hasta que se haya integrado todo y la masa se despegue de las paredes del cazo y la harina esté cocida, apagamos el fuego. Ahora se deja que se enfríe completamente. Se ralla y añade a la masa la piel de medio limón, va un poco a gusto. Añadimos los huevos batidos uno a uno mezclando cuidadosamente. Obtendremos una masa ligada pero no muy espesa, a veces es necesario añadir mas huevos si vemos que la masa queda espesa. Es importante que todos los ingredientes se mezclen bien. Ponemos una cacerola o sartén al fuego con aceite suficiente para que se puedan freír bien los buñuelos. A tener en cuenta que el aceite ha de estar caliente pero que no alcance temperaturas demasiado altas ya que los buñuelos quedarían crudos en la parte central, lo ideal son 180º aprox,. En algún recetario antiguo, indica que se quita el aceite del fuego y se va poniendo para evitar que se caliente demasiado. Para dar forma a los buñuelos cogemos dos cucharillas pequeñas y las mojamos en el aceite caliente, de esta forma la masa no se nos quedará pegada a la cuchara, repetimos esta acción de tanto en tanto. Cogemos una porción de masa con la cucharilla y con la ayuda de la segunda cucharilla la dejamos caer en el aceite. Dejamos espacio entre los buñuelos para que se cuezan bien, veremos que se dan la vuelta ellos mismos, si algunos no lo hacen, las giramos nosotros. Han de quedar de color tostado para asegurarnos de que están bien hechos, de esta manera también quedan crujientes. Con esta receta salen muchos, pero yo he congelado la mitad de la masa sin hacer y va bien.  A tener en cuenta que esta receta se suele preparar antes de comer y se come de postre, para que os hagáis una idea. No es de las recetas que se pueda preparar con mucha antelación ya que pierde la textura crujiente.



 
Origen de la receta; recetario de Águeda y Margarita 

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